Gracias enemigo por darme:
un motivo para levantarme
ánimo para ir a la reunión
por mantener vibrante la certeza de mi odio
Cuánto me gozo de solo pensar en tu caída
cuánto sonrío por dentro al verte a veces disminuido
cuán completo me siento al imaginarte vencido
no abandones tu causa, por favor
te necesito al pie del cañón
comprometido y militante
Vuélvete fuerte, imperecedero
así la angustia es mas pequena
la muerte es certera
la vida es total a cada minuto
Ten cuidado, enemigo, de mantener una sana distancia
no vaya a confundirte con un amigo si te acercas
no vaya a meter la cola la paciencia
y me haga transar ciertos plazos para no herirte
o se me ocurra tratar de entenderte
y aparezca la inoportuna incerteza
echando abajo el reino que teníamos casi listo
o al menos totalmente planeado,
en que tú no tenías ningún lugar.
Mantente lejos y no me hables de cerca
no vaya a ser tu aliento
el viento que bote el hermoso castillo
de naipes que armé.